Desafíos de la Relación Matrimonial de personas con Síndrome de Asperger.

Tamara SS, afectada de Síndrome de Asperger, ha confeccionado un informe con la idea de mostrar la relación de pareja de personas con discapacidad, pero como buena aspie, obsesionada con su propio síndrome, presenta  un adelanto del mismo -no es el oficial- sobre las personas que con SA.

Un desafío importante es el matrimonio. Las personas neurotípicas ya poseen dificultades para preservar y mantener las relaciones matrimoniales, sobre todo en una sociedad en que los divorcios han superado la cantidad de uniones nupciales (SIC), por lo tanto, es uno de los más grandes desafíos al que se podría enfrentar una persona con Asperger; y bueno, también su pareja. Pero a pesar de ser un verdadero reto, existen casos de personas con Asperger (diagnosticados) que han logrado casarse o bien mantener relaciones duraderas, superando las barreras sociales que lleguen a poseer. Por eso, no me ha sido difícil encontrar casos de matrimonios de este tipo, existiendo páginas y foros basados en el tema, donde existen datos no sólo desde la mirada de una persona con Asperger, sino también de la pareja y de los familiares.
La Relación Matrimonial en donde existe un cónyuge con Síndrome de Asperger para Slater-Walker, G. (2010), es posible si se toma en cuenta que ambos deben tener la disposición de mejorar ciertas dificultades que se presenten en la relación. Las dificultades que se pueden presentar durante el matrimonio son variadas, más aún si existe en la relación un cónyuge con Asperger teniendo dificultad en la sociabilización, el poder tener amigos estando en pareja, el lenguaje corporal, poder conversar los problemas maritales, la negación de la discapacidad, el sentido común hacia la pareja, la impulsividad y una lista variada de dificultades que aumentan según el grado del Síndrome.
Otro aspecto importante de un cónyuge Asperger es que al compartir su vida, hábitos y costumbres, debe aprender a flexibilizar sus rutinas, a crear un espacio para dos, así no se sentirá invadido por su pareja, sino que compartiendo un mundo en el cual ambos son dueños.
Ahora bien, existe una dificultad mayor que se presenta en las parejas de las personas que poseen SA, explicado por Aston (2001), la que siendo una psicóloga cuyo exmarido fue diagnosticado con Síndrome de Asperger, creó el concepto de Trastorno de Deprivación Afectiva de Casandra (CADD), basándose en su propia experiencia e investigando a otras parejas. Este trastorno se caracteriza por la baja autoestima, depresión y ansiedad, así también otros síntomas como somnolencia, disminución de la libido, alteración del estado de ánimo y del sistema inmunitario. Esto es causado cuando el cónyuge con Asperger aún no es diagnosticado o es negado el diagnóstico, culpando a la pareja del comportamiento de este y de las situaciones disfuncionales que se producen, siendo grave cuando hasta el cónyuge con Asperger no cree su propia condición. Puede eliminarse desde el momento en el que se encuentra la causa sin embargo ambas partes deben estar dispuestas a abordar y a mejorar la situación.
Ahora bien, también hay aspectos positivos peculiares que poseen estos sujetos y que aportan a la relación; al ser a veces más inteligentes de lo normal pueden resolver los problemas más rápido, así también pueden optar a buenas carreras profesionales aportando en la economía del hogar. Son puntuales, meticulosos y exigentes en el trabajo ganando el respeto de los jefes y teniendo un menor riesgo de despido. También como no se atan a una vida llena de reglas pueden ser grandes pensadores y tener una buena comunicación con su pareja. Las personas con Asperger a pesar de tener una tendencia a la ansiedad, en situaciones de riesgo como catástrofes pueden actuar de mejor forma que las personas normales, manteniendo la calma en la familia y actuando rápido si se requiere. Otra característica importante es que tienden, al tener dificultades en mentir, a ser mucho más fieles que las parejas neurotípicas (forma en que denominan los autistas a las personas normales).
La importancia en especial de este tipo de relación matrimonial es que ambos deben informarse y aprender a cómo enfrentar los desafíos peculiares que poseerán en el futuro, aplicando métodos, como ejemplo se puede enseñar a la pareja con Asperger a reconocer sus errores, buscar libros con expresiones literales y su significado, aprender técnicas para el contacto visual, crear normas para la conversación evitando que la persona con Asperger se “desubique” y pase a llevar los sentimientos de su cónyuge y el entorno. Debe saber con qué personas es adecuado o no conversar acerca de ciertos temas que pueden llegar a incomodar a un extraño, pero no a un amigo, y así también aprender a reírse en los momentos adecuados. Enseñar a memorizar los nombres de las personas a través de las características visualmente peculiares que llegue a poseer (bigotes, sombreros, aros, etc.) y tomar en cuenta todos los aspectos que ayuden a que la relación matrimonial se pueda comunicar con el entorno y no privar a la persona sin el síndrome a la sociabilización. Pero el método más eficaz es el “borrón y cuenta nueva”, el cual hará que la relación crezca bajo los aprendizajes que se obtuvieron de los errores pasados, y con una nueva mirada hacia la vida y el futuro juntos.